Confía en que soy el buen banco


Confía en que soy el buen banco

Hey bancos, los millenials tienen problemas de confianza. Sí, estas personas sofisticadas, bien viajadas y altamente educadas tienen relaciones conflictivas con la información personal.

Una nueva encuesta de OnePoll dirigida por Echoworx reveló que los millennials son más cuidadosos con sus parejas sentimentales que con las instituciones financieras. Casi el 50 por ciento de los encuestados de entre 18 y 35 años no daría a una pareja su dirección hasta después de al menos cinco citas. Sin embargo, el 56 por ciento había compartido información confidencial por correo electrónico con sus banqueros y corredores, sin darse cuenta de que el correo electrónico puede ser fácilmente pirateado y filtrado para robar identidades e información clave. Y no es por analizar mucho la situación, pero menos del 60 por ciento de los millennials encuestados podría definir con precisión el “cifrado”.

Todos tus clientes esperan que los trates bien, por lo que tu capacidad para hacerlos confiar en ti radica en qué tan bien lo haces. Y una gran parte de eso es tener una seguridad cibernética fuerte para que no tengan que preocuparse por la pérdida o el robo de sus datos.

Cambio de cultura de la información

Las contradicciones de los millenials en torno a la información personal tienen sentido cuando piensas en cómo las interacciones humanas han cambiado. Hoy en día, las citas no solo se tratan de conocer a alguien a través de pasatiempos, trabajo o amigos; también puedes hacerlo a través de aplicaciones. Pero con las aplicaciones, las relaciones con la comunidad no están ahí, por lo que los millennials son naturalmente cuidadosos al revelar donde viven. Por otro lado, están tan acostumbrados al refinamiento continuo de la tecnología, especialmente en los negocios, que confían en que funcione para ellos.

Las personas nacidas en las décadas de 1980 y ’90s crecieron con dispositivos de mano que mutaron en los portales multimedia que son ahora. Ellos toman la comodidad digital por sentado de la misma manera que dan por hecho sus propias manos y pies, y debido a eso, no tienen la misma desconfianza de sus padres sobre los dispositivos y el software. Pero ellos también no tiene la sagacidad mediática que tiene la siguiente generación, que comenzó a aprender sobre la privacidad y la seguridad en Internet desde la escuela primaria.

Lo bueno, lo malo y lo no comprometido

Los millennials esperan que las instituciones financieras integren sus procesos sin problemas en los dispositivos móviles, y eso ha creado una batalla clásica entre el bien y el mal.

En el lado del mal, hay personas que hacen todo lo posible para robar información. Del lado bueno están las empresas que usan los protocolos de seguridad más altos en todas sus comunicaciones. Pero entre el bien y el mal, encontrarás a otros que simplemente esperan no afectarse cuando las cosas van mal.

Los millennials ahora son tu principal fuerza de trabajo y base de clientes, y como lado malo explotarán cada oportunidad que dejes abierta. Todas las comunicaciones en el lugar de trabajo son objetivos, por lo que una encriptación fuerte es fundamental para las líneas frontales, back-end y todas las herramientas de medios internas.

Las relaciones comerciales, tal como las relaciones románticas, prosperan en la confianza, y es mucho más difícil reconstruirlas que comportarse responsablemente desde el principio. Sé el mejor: comunicaciones seguras, encripta todo al más alto nivel y nunca solicites información a través de correo electrónico no seguro o aplicaciones.

Y visita nuestro portal Getting Personal para aprender más sobre los riesgos y las oportunidades de compartir información confidencial.

Por Neyson Lins, Analista de marketing y líder de campaña, Echoworx